Ir al contenido principal

Miedos...






Deja la luz encendida, quiero ver cómo te duermes. Deja que acaricie tu rostro, tengo las manos frías. Me miras, respiras, noto como tu corazón aumenta su latido. Me quieres, lo sé, y sabes que yo también. Te miro, no puedo apartar la mirada de tus ojos. Me hipnotizan, piden toda su atención. Olvido, en mi mente solo habita las ganas de besar esos labios que se entreabren, me invitan a que me lance a ellos, en busca de tu saliva. Qué hermoso momento, quiero que el reloj pare sus agujas, en ese preciso instante. Muévete, di algo. No sé cuánto tiempo podré esperar a besarte. Bajo mi mirada a tu barbilla, esa que tantas caricias me dedican mientras besas mi cuello. Muévete, me tienes ardiente de deseo. ¿Será que lo que ven mis ojos reflejados en los tuyos no es lo que yo siento? Dulce y calmado, sigues inmóvil. Bajo mis manos, ya más cálidas hasta tus labios, los abro un poco con mis dedos. Noto tu aliento, que los calienta por completo. Labios carnosos y dientes, aquellos que mordisquean mi cuello y mi lóbulo tan tiernamente. Dientes con los que pones mis pezones de punta y bajas hasta mi vientre. Dientes, que muerden mi deseo y hacen que explote de placer. Hoy están en calma ¿Qué te ocurre? Mi corazón detiene su latido ¿será que ya no me deseas? ¿Dónde, cuándo y cómo ocurrió tal desdicha? Por favor… Ahora cierras los ojos, ya no sé qué me cuentas, no te veo. Te aproximas más y me besas los labios, callando mis pensamientos negativos. Trago saliva, quiero que me desees. Empiezas a moverte.  Accedes a mi cuello, que lames lentamente. Escondes tu nariz entre mi cuello, si, me desea. No podría ser de otra manera. Aquellas dudas producidas por el miedo a perderte me nublaron la mente. Acercas la mano para apagar la luz

-         Detente, esta noche no deseo perder ni un detalle de lo que va a suceder.  

Comentarios

  1. Bellas palabras, para un triste sentimiento.... perder aquello que amas y que te hace feliz.
    ojalá quite eso no llegue as sucederte y se quede sólo en eso, en "miedos".
    Un placer leerte...

    ResponderEliminar
  2. Me encanta leer tus relatos... es una lástima que no te dediques un poco más y nos deleites con ellos.
    Espero una próxima entrega y que no tarde tanto.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

No te necesito...

    No te necesito para vivir, pero qué vida más insulsa el no despertar cada mañana con tus buenos días aún en la lejanía. No te necesito a mi lado, pero qué hermoso es notar tus dedos rozando mi estremecida piel, esa que huele a ti, cada noche, antes de ir a dormir. No te necesito por las noches, pero qué sería de mis sueños si antes no los has robado con tus besos dulces y ardientes, tus caricias que recorren todo mi cuerpo buscando mi placer aún sin tocarme, y terminar mis mejillas ruborizadas, esas que llevan tu nombre. No te necesito, no… Pero la vida no sería igual sin tu latido, ese que siento que cada día se sincroniza con el mío. No me necesitas, no, pero qué hermoso es sentir que existe alguien que desea escuchar atenta todo aquello que por tu cabeza asoma, da igual de dónde venga, sin juzgarte, e intentado comprender todo eso que pasa por tu mente, sin más que querer que te sientas bien. No me necesitas, pero sé que te hago bie...

Llámame Ilusa...

Dulce dicen que soy. Que veo la vida de color de rosa y que nada me afecta pues las ilusas siempre calzan nubes en lugar de tacones, lloran agua con azúcar y visten con algodones. Algunos temen acercarse a mi para no dañar el frágil corazón que dicen que poseo, de otros evitan darme malas noticias no vaya a ser que no lo supere y los más ignorantes se ríen de mi. Todos opinan sobre lo que pienso o qué me va a lastimar o no. Yo les dejo hacer, que hablen, que se rían, que se alejen. ¿Qué hacer cuando nadie te entiende? Dejar que hablen. En mi rostro se ha dibujado sonrisas cuando por dentro derramaba lágrimas, esas mismas que más de una vez han desfilado por mis mejillas sin que nadie las viera porque me ocultaba, cuando podía, en mi refugio el cual no encontraba cada día. Mi mente ha jugado con mi vida y siempre he sabido ganarle la partida. Siempre existe un mañana y el sol siempre sale, nublado o no. ¿Si lloro delante de ti seré más fuerte? Tal vez si gritara delante de todos y di...

Existe un mañana

      Toqué fondo y lo reconocí. No es agradable decirles a las personas que te rodean y te ven sufrir que estás mal. A veces nuestro orgullo es estúpido. Pedir ayuda, un simple “no estoy bien” puede salvarnos de la caída en picado hacia el abismo. Nunca es tarde para reconocer que no podemos llevar las riendas de nuestra vida y que necesitamos que alguien tome el mando por un tiempo corto hasta que las aguas vuelvan a su cauce y la confianza a nosotros mismos. Fue duro, pero valió la pena. Siempre pienso que a toda persona le tiene que llegar un momento de estos a lo largo de su vida para darse cuenta de que vamos demasiado deprisa para lo largo que es el camino. La vida se basa en dar pequeños pasos, día a día, momento a momento. Disfrutar de los detalles cotidianos que nos hace sumar y sumar. Una sonrisa, un guiño, el ver que nos intentan hacer sonreír, nuestros hijos, verlos crecer, una canción, un libro, una serie de televisión. Siempre hay algo que nos c...