Dos personas jugando a amar. Dos personas, que
parecían tenerlo todo controlado... Amantes furtivos que se veían a escondidas,
prometiéndose amor, hablando de "te quiero" como si fueran eternos.
Detrás de aquel afecto escondían secretos. Mientras él le decía que la amaba,
que la quería y que jamás la olvidaría, amaba a otras de la misma manera o más
intensamente. Y ella, mientras dejaba que él la amara, sentía que a la mañana
siguiente ya no estaría. Dos amantes secretos que compartían otros secretos. Ella
no soñaba con un mañana y él no hacía más que darle calor a un alma en pena.
Secretos que se ocultaban cada vez que se encontraban cara a cara. ¿Hasta
cuando aquella representación teatral?.. "¿Mañana estará?", se
preguntaba ella "¿Mañana se cansará de mí y decidirá por fin
marchar?" pensaba él... Mañana...´
Dulce dicen que soy. Que veo la vida de color de rosa y que nada me afecta pues las ilusas siempre calzan nubes en lugar de tacones, lloran agua con azúcar y visten con algodones. Algunos temen acercarse a mi para no dañar el frágil corazón que dicen que poseo, de otros evitan darme malas noticias no vaya a ser que no lo supere y los más ignorantes se ríen de mi. Todos opinan sobre lo que pienso o qué me va a lastimar o no. Yo les dejo hacer, que hablen, que se rían, que se alejen. ¿Qué hacer cuando nadie te entiende? Dejar que hablen. En mi rostro se ha dibujado sonrisas cuando por dentro derramaba lágrimas, esas mismas que más de una vez han desfilado por mis mejillas sin que nadie las viera porque me ocultaba, cuando podía, en mi refugio el cual no encontraba cada día. Mi mente ha jugado con mi vida y siempre he sabido ganarle la partida. Siempre existe un mañana y el sol siempre sale, nublado o no. ¿Si lloro delante de ti seré más fuerte? Tal vez si gritara delante de todos y di...
Bueno. El mañana nos nuble vivir el ahora.
ResponderEliminarUn beso y sigamos soñando.
Un beso
Fer