Quisiera saber qué es lo que
contienen tus palabras que provocan en mí interminables sonrisas. Quisiera
saber qué pasa por tu mente cada vez que me susurras al oído palabras sin
sentido provocando pequeños cosquilleos en mi estómago, reviviendo las
mariposas que creí haber convertido en ceniza. Me gusta sentirte cerca, oler tu
perfume aún sabiendo que no usas. Saber que en cualquier momento me atrapas con
un abrazo sin yo pedirlo, justo en el momento oportuno. Huracán provocador, eso
eres tú… No sé cuándo ni por dónde vas a aparecer y en cuanto lo haces no puedo
echar a correr. Me atrapas, me dejas inmóvil y eso es lo que me produce placer,
el placer de saber qué aún siendo un sueño… Existes...
No te necesito para vivir, pero qué vida más insulsa el no despertar cada mañana con tus buenos días aún en la lejanía. No te necesito a mi lado, pero qué hermoso es notar tus dedos rozando mi estremecida piel, esa que huele a ti, cada noche, antes de ir a dormir. No te necesito por las noches, pero qué sería de mis sueños si antes no los has robado con tus besos dulces y ardientes, tus caricias que recorren todo mi cuerpo buscando mi placer aún sin tocarme, y terminar mis mejillas ruborizadas, esas que llevan tu nombre. No te necesito, no… Pero la vida no sería igual sin tu latido, ese que siento que cada día se sincroniza con el mío. No me necesitas, no, pero qué hermoso es sentir que existe alguien que desea escuchar atenta todo aquello que por tu cabeza asoma, da igual de dónde venga, sin juzgarte, e intentado comprender todo eso que pasa por tu mente, sin más que querer que te sientas bien. No me necesitas, pero sé que te hago bie...
Comentarios
Publicar un comentario