Ir al contenido principal

Sentir...

Personas que no miran más allá pueden llegar a etiquetar a una persona por lo que lleva puesto. No necesitan esforzarse en descubrir algún detalle que les lleve información equivocada a sus cerebros. Admiro a las personas que crean su propio estilo. Llevar un traje bien puesto a la mayoría le sienta bien, pero llevarlo con unas bambas de marca y un pelo despeinado no lo puede hacer todo el mundo. Un vestido de seda rojo por encima de las rodillas no a todo el mundo le sienta bien con unas botas camperas. La personalidad de cada uno es lo que marca nuestro estilo. Por llevar unos tejanos desgastados y unas bambas de punta de goma algo sucias (que la goma brille tampoco)no me hace poco aseada. Me gusta sentirme libre con lo que llevo puesto pues ahí nadie me puede mandar. Mis tejanos y mis deportivas hemos compartido muchas historias. Ellas saben tanto como yo que el camino está repleto de piedras y obstáculos. Las enfermedades y desgracias nunca han venido solas, pero haciendo una buena sincronización hemos saltado bastantes obstáculos. Siempre con una sonrisa por delante como sello de bienvenida, "Ofcourse" no hay que demostrar derrota ante los que un día pensaron que eras indefensa con esa cara angelical. Que no os engañen mis ojos, no son de princesa prometida, eso es lo que os ha querido hacer entender. Para mí ha sido hasta el día de hoy un escudo y siento que ya no lo necesito. El cascarón se rompió, tal vez tarde, pero lo hizo con mucha determinación "Ahora o nunca" me susurró una voz para que saliera con la cabeza bien alta... Hasta llegar a estos días he adquirido varias personalidades, he pasado por varios estados y he llegado hasta tal punto que necesito explotar..., explotar todo ese sentimiento que llevo dentro. No tengo la culpa de ser tan sentida, no tengo la necesidad de demostrarlo todos los días. Ahora sí, ahora que es mi primera vez necesito expresar todo lo que siento, lo que quiero lo que necesito. De aquel huevo salí desnuda, envuelta en una capa viscosa que poco a poco fui apartando de mí. Ahora con mi ropa informal voy dando forma a todas esas sensaciones que sentí perdidas por completo. Tal vez muera virgen de caricias, buenas intenciones hacia mí, besos deslizándose por mi cuello ahogando mis pulmones hasta llegar a mis labios sedientos de pasión desbocada. Tal vez nunca sienta esos brazos rodeando mi cuerpo tenso e inocente. Tal vez nunca me sienta tan deseada como yo misma pueda desear..., aunque no puede morir ahí, en el inicio... A pesar de que piense que la vida dura dos días, tengo la necesidad por propia sobrevivencia de creer en algo..., de creer que eso que siento en mis sueños, cuando escucho esa canción, cuando veo esa película existe... No quiero príncipes, no quiero que me digan te quiero, lo tuve y no me hicieron sentir nada... Quiero mirarme al espejo y ver mis ojos brillar, mi piel estremecida, tocarme la cara y sentirme viva... La muerte no vendrá a por mí, no..., no la dejaré que me lleve la guadaña hasta que no sienta todas esas cosas lejos de mi imaginación...

Comentarios

Entradas populares de este blog

No te necesito...

    No te necesito para vivir, pero qué vida más insulsa el no despertar cada mañana con tus buenos días aún en la lejanía. No te necesito a mi lado, pero qué hermoso es notar tus dedos rozando mi estremecida piel, esa que huele a ti, cada noche, antes de ir a dormir. No te necesito por las noches, pero qué sería de mis sueños si antes no los has robado con tus besos dulces y ardientes, tus caricias que recorren todo mi cuerpo buscando mi placer aún sin tocarme, y terminar mis mejillas ruborizadas, esas que llevan tu nombre. No te necesito, no… Pero la vida no sería igual sin tu latido, ese que siento que cada día se sincroniza con el mío. No me necesitas, no, pero qué hermoso es sentir que existe alguien que desea escuchar atenta todo aquello que por tu cabeza asoma, da igual de dónde venga, sin juzgarte, e intentado comprender todo eso que pasa por tu mente, sin más que querer que te sientas bien. No me necesitas, pero sé que te hago bie...

Esbozar una sonrisa...

Las olas chocaban contra las rocas al mismo ritmo que el tic tac de su corazón. Era la primera vez que despertaba, abría la ventana y se encontraba con tan hermoso paisaje. El olor a mar le recargaba de energía y pensaba que ya no le hacía falta nada más. La playa estaba desierta, aún era temprano. Echó un vistazo al interior de la habitación y ahí estaba él, aún dormido enrollado entre sábanas de algodón blancas. Aquella espalda desnuda la tentaba. Deseaba acostarse a su lado y recorrer su dedo por aquella suave piel masculina, dibujar en ella todo lo bueno que le hacía sentir. Él se haría el remolón para que ella no cesara, no querría que parara. Ella inquieta llevaría su mano hasta lo más próximo a su axila para hacerle cosquillas. Entonces él se giraría y la atraparía entre sus brazos, se besarían y se dejarían llevar otra vez por un dulce despertar. Pero no, se quedó inmóvil otra vez mirando hacia el mar. Necesitaba ese rato para ella, para empaparse bien de esa libertad que s...

Mañana...

Dos personas jugando a amar. Dos personas, que parecían tenerlo todo controlado... Amantes furtivos que se veían a escondidas, prometiéndose amor, hablando de "te quiero" como si fueran eternos. Detrás de aquel afecto escondían secretos. Mientras él le decía que la amaba, que la quería y que jamás la olvidaría, amaba a otras de la misma manera o más intensamente. Y ella, mientras dejaba que él la amara, sentía que a la mañana siguiente ya no estaría. Dos amantes secretos que compartían otros secretos. Ella no soñaba con un mañana y él no hacía más que darle calor a un alma en pena. Secretos que se ocultaban cada vez que se encontraban cara a cara. ¿Hasta cuando aquella representación teatral?.. "¿Mañana estará?", se preguntaba ella "¿Mañana se cansará de mí y decidirá por fin marchar?" pensaba él... Mañana...´